Cómo lustrar las monedas

Cuando es necesario limpiar una moneda


Si bien es recomendable no limpiar las monedas antiguas, existen casos en los que las excepciones se hacen lugar.

Al acuñar la moneda, se prepara el metal a través de aleaciones de diferentes materiales, que constituirán sus características de rudeza y valor, según el metal más valioso que la componga. La calidad del material es su pureza y a mayor pureza, mejor durabilidad.

Un mejor material, es más fácil de recuperar con el tiempo, a diferencia de una moneda manufacturada con componentes comunes, que seguramente será imposible de recobrar al inevitable paso del tiempo.

Al comenzar la tarea de limpieza de una moneda, sea de plata, sea de bronce, sea de oro, o de cualquier otro material, es imprescindible tener en cuenta la importancia del cuidado de su pátina original.

Este lustre es el recubrimiento que garantiza el brillo y esplendor de la pieza, pero tiene gran ductilidad a los rayones. No utilizar elementos cortantes ni puntiagudos al intentar sacar suciedades o impurezas que se hayan adherido.

  • Monedas de oro: en general ofrecen pocos problemas, ya que suelen tener pocas o ninguna adherencias. Para eliminar el óxido que algún recipiente les haya podido transmitir, hay especialistas que aconsejan introducirla en salfuman (ácido clorhídrico o muriático), mientras que otros recomiendan sólo aplicar un baño de jabón manual y frotar suave y exhaustivamente hasta terminar la limpieza. En todos los casos, el jabón debe ser de extremada buena calidad y el secado debe efectuarse sin frotar demasiado a la moneda (pasando un trapo suave), o posicionándola sobre alguna fuente de calor (estufa, radiador, etc) sin apoyarla y por poco tiempo.

  • Monedas de Plata: son un poco más trabajosas en la tarea de limpieza, dependiendo de su grado de pureza. El sistema más utilizado por sus coleccionistas es el baño de amoniaco (para las monedas más puras porque el amoniaco no soporta tanto el cobre).

    1. Meter la moneda en un recipiente con este líquido y cuidar que esté en contacto por todos lados (levantarla ligeramente de un lado para que esté expuesta también abajo).
    2. Mantenerla durante 4 a 6 horas
    3. Sacarla y enjuagar bien con agua
    4. Enjabonarla y aplicar agua
    5. Secarla (de la manera mencionada anteriormente)

  • Monedas de cuproníquel (cobre-níquel): no es recomendable aplicar químicos, pero no hay problema en cepillarlas abundantemente y pasarles jabón suavemente para sacarles la grasa acumulada.

  • Monedas de bronce, cobre y otras aleaciones: se recomienda limpiarlas con un baño de agua jabonosa durante quince a veinte minutos, para luego enjabonar, enjuagar abundantemente y secar de la manera convenida.
Al limpiar sus monedas de colección debe tener claro el concepto: la antigüedad es la base de su valor y muchas veces, hacerla parecer como nuevas, no tiene demasiado sentido. Si usted ve que el aspecto avejentado no cambia, trate de no insistir, podría dañarlas definitivamente.

Fuente: 26 Noticias